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miércoles, 20 de julio de 2011

I wish I lived in the golden age

Por Kika Sánchez

Grata sorpresa me llevé la semana pasada en el Club Hípico. Santiago ya no es el mismo!

Fui convocada a una fiesta, y en las indicaciones de la invitación claramente se podía leer "Dress Code: Black Tie", concepto que bien manejo, pero me hacía dudar respecto al resto de los asistentes.

Me apliqué con el outfit y mi +1 estuvo más que a la altura… pero ninguno de los dos sabíamos si estaríamos solos en esto del dress up.

La incertidumbre no me abandonó hasta llegar al salón del 5to piso, después de ser recibida por 2 modelos, saludada por individuos cuidadosamente disfrazados, guiada por promotoras y fotografiada por una pared de fotógrafos al más puro estilo alfombra roja.

No sabía bien de que se trataba todo, pero tenía claro que se venía bueno. Ningún detalle fue dejado al azar y creo que fue algo que cada comensal agradeció y retribuyó con una excelente actitud.

El lugar poco a poco se fue llenando de estilo, glamour, elegancia, tendencias e incluso humor. Fue como si por primera vez todos se hubieran puesto de acuerdo para verse lo mejor posible, dejando de lado las zapatillas y jeans por una velada.

Lo mejor de todo, el exceso pasó desapercibido al igual que los prejuicios. El ambiente estaba increíble, era necesario apostar por la novedad.

El saldo fue muy positivo básicamente porque se confirmó que en Chile sí se pueden producir eventos de calidad, y lo mejor de todo es que la gente está preparada para ello.

Estoy acostumbrada a no esperar nada, y creo que no soy la única. Es hora de que cambiemos de actitud y exijamos mucho. Tenemos capital de sobra para hacerlo y sobre todo para disfrutarlo!

A continuación les dejo un video que refleja a la perfección la experiencia vivida, donde el objetivo era recrear en distinta capitales del mundo la campaña 2011… Y está demás decir que lo lograron con creces!



I wished I lived in the golden age
Giving it up on the broadway stage
Hang with the rats and smoke cigars
Have a break with Frank and count the stars


Dressed to the nines, with hair to match
Shiny jewels, casino cash
Tapping feet, wanna take the lead
A trip back in time is all I need

jueves, 7 de julio de 2011

Estilo & Elegancia

Por Kika Sánchez

La semana pasada estaba revisando el DVD con las colecciones SS 2011 de Vogue y por primera vez no me fijé en la pasarela, sino en quien comentaba lo que ahí estaba sucediendo.

Ella desde su silla evaluaba looks, tendencias, diseño e impacto entre otros, y como siempre era un placer verla.

Calmada sin ser aburrida. Documentada sin parecer académica. Elegante sin estar de gala.

Me refiero a una de mis favoritas de todos los tiempos: Carine Roitfeld.

Roitfeld, de 56 años, comenzó su carrera como modelo, cuando a los 18 años le descubrieron por las calles de París. De ahí dio el salto al estilismo, lo que le permitió trabajar con Mario Testino, haciendo sesiones de fotos y editoriales de moda.

Roitfeld conoce la moda desde los cimientos: fue la modelo que se convirtió en editora tanto en Estados Unidos como en Francia. Poco después se convirtió en musa de Tom Ford en uno de los momentos cumbre en la carrera del diseñador, en su época hizo lo mismo con Gucci e Yves Saint Laurent, con sobresalientes resultados.

En 2001 dio el gran salto, convirtiéndose en la editora de Vogue París, donde permaneció por 10 años. Roitfeld llegó a Vogue para sustituir a Joan Juliet Buck y durante esa década consiguió hacer de la revista un boyante icono de moda y sofisticación, batiendo récords de circulación, publicidad y éxito editorial.

Con Carine a la cabeza, Vogue Paris logró posicionarse como un referente.

Personalmente, creo que Roitfield logró tan bien su comedido porque nunca transó dos conceptos fundamentales de la moda, y nos ayudó a entender que estos pueden darse juntos o de forma independiente, y que ninguno radica en el poder adquisitivo o círculo social. Sino por el contrario en el gusto y tino personal.


Ella es el ejemplo viviente de ambos conceptos, sin esfuerzos de por medio. Dueña de un estilo único y de una elegancia inherente y dinámica, que la han posicionado como un verdadero ícono fashion.

Nos hizo entender que la elegancia no es controlada ni estática, mucho menos aburrida. Y que el estilo se logra cuando uno es capaz de personalizar y apropiarse de los elementos que nos visten. Nunca el glam y la simpleza fueron tan buenos compañeros. Nunca la versatilidad fue tan propia. Y los smoky eyes se vieron tan bien en la mañana.

Y como una imagen dice más que mil palabras, les regalo una selección de mis looks favoritos.









jueves, 16 de junio de 2011

Cuestión de Piel

Por Kika Sánchez

Una vez más tenía más que pauteado mi tema, y estaba feliz con él hasta que me topé con mi hermana saliendo del baño.

Tenía cara de impacto y un color tal que parecía que un calefón o más bien una caldera le hubiera explotado en la cara. No me asusté porque vi en su mano aquel aerosol… el famoso Quick Tan.

Sustancia que te da un look bronceado/carbonizado (dependiendo del uso o abuso) todo el año…

Esto se vende como belleza con atomizador por una módica suma. Y dentro de sus beneficios figura “un look saludable”.

A raíz de esto comienza mi braistorming lleno de cuestionamientos:

Piel quemada = piel bonita?

Look Caribe = Look Saludable?

Estar blanca = estar enferma?

Ninguna de las anteriores.

Reconozco que durante el último período de mi adolescencia, el tono “Carla Valero” era prácticamente un referente. Me compraba 30 sesiones de solárium a $15.000, siendo absolutamente inconsciente, ingrata y poco considerada con mi epidermis.

Pero con el tiempo esto cambió, sobretodo en mi estadía en Italia.

De pronto empecé a valorar la blancura más allá de la ropa. Y es que una piel blanca más que verse poco saludable, se ve muy elegante, iluminada y joven. El maquillaje luce mejor, y la luz prácticamente se triplica.

Por algo más allá de la estética pura vemos modelos, actrices y uno que otro famoso arrancando del Sol y su impacto, por lo menos en la cara. Sumado a frases “Me aplico protección solar todos los días”. Y más aún si revisamos a los íconos de belleza de todos los tiempos, nos damos cuenta que la Barbie Tropical no figura en la lista.

Cuando veo a mi hermana y sus amigas con sus estucadas caras, me acuerdo inmediatamente de aquel pecado mortal de los 90's… La Tierra India! Valor!!! Ese color ladrillo esparcido prolijamente, y a veces no tanto, en nuestras caras pretendiendo mejorar nuestro aspecto, no era más que un perjuicio!

Parece que el amor por la blancura va de la mano con la madurez… o con la aparición de las primeras arrugas, porque cada vez veo más gente a mí alrededor tomando conciencia frente a los tonos mate tanto dentro como fuera de estación.

Y es que la piel merece un descanso después del verano! Y no sólo eso, merece no ser quemada ni teñida.

He conocido mucha gente en mi vida, y nada me ha llamado más la atención que el amor por la piel de lagartija de las italianas del sur, y la devoción por la tez blanca por parte de la población de India. Cómo olvidar cuando me decían “Así te ves bien Kika, no como estabas”. Haciendo alusión a mi blanqueamiento post verano.

Veía a mi alrededor a mis compañeras asiáticas y admiraba esas caras lisas, sin manchas, como si fueran de porcelana!! Qué envidia! Cómo no va a ser más linda esa naturalidad!

Por más que lo analizo no puedo dejar de encontrarles razón. La elegancia, la sofisticación y el estilo son cuestión de piel.

Nunca adornados por un bronceado forzado y menos artificial.

Y como una imagen vale más que mil palabras, les regalo un par de referentes!





miércoles, 1 de junio de 2011

La que no pestañea… pierde!

Por Kika Sánchez

No doy más con esto. Cada semana la cultura egipcia se hace merecedora aún más de mi respeto. La sociedad y las distintas civilizaciones adulan a inventores de maquinarias, tecnologías y aparatos sofisticados, dejando de lado elementos de la vida cotidiana y puntualmente a la industria cosmética que mueve a nivel global más de 12.400 millones de dólares.

Para terminar con este ciclo de columnas dedicadas al make up, hablaré hoy de la máscara de pestañas, más conocida en chile como rÍmel (primera máscara de pestañas fue inventada por el empresario francés Eugène Rimmel en el siglo XIX ).

Empecemos por el principio.

Los egipcios delineaban sus ojos con kohl y aplicaban máscara en sus pestañas para ocultarlos de los malos espíritus y malas energías, puesto que eran considerados las ventanas del alma. Era utilizado por hombres y mujeres. Y en ilustraciones rescatadas de la Antigüedad es posible apreciar como esta civilización utilizaba la máscara de pestañas como protección, celebración, guerras y rituales de muerte.

Si bien los egipcios fueron los pioneros en la profundización de las pestañas, no fue hasta la era Victoriana en el siglo XIX, cuando se reavivó su aplicación. Las mujeres de la época tenían una imagen muy cuidada, llena de rituales minuciosos y el maquillaje en los ojos no era la excepción.

Realizaban ungüentos con cenizas, aceites y brebajes para delinear sus ojos y darle mayor fuerza a las pestañas. Sus habitaciones eran verdaderos camarines donde podían pasar horas arreglándose. Durante este tiempo la elaboración de la máscara de pestañas era 100% doméstica, no había quien la comercializara.

La vaselina fue patentada en 1872, sin embargo no fue hasta casi 40 años más tarde que comenzó a utilizarse en la preparación de cosméticos. En 1913, gracias a Eugene Rimmel, fundador de Maybelline Cosmetics, el mundo vio nacer la máscara de pestañas, pastilla lograda a partir de una mezcla de vaselina de petróleo y polvo de carbón, la cual debía ser frotada con un pincel húmedo para ser aplicada.

Rimel todavía se traduce como "máscara" en el italiano, portugués, español, holandés, turco, rumano, persa... Y ya con la invención de la fotografía y las imágenes en movimiento, el éxito de este cosmético se volvió imparable, debido a que estas nuevas formas de registro trajeron consigo nuevos parámetros de belleza y atractivo sexual. Actrices famosas de la era del cine clásico, como Theda Bara, Pola Negri, Arco de Clara, Greta Garbo, Marlene Dietrich, Bette Davis, y Jean Harlow, dependía en gran medida del rimel en sus glamorosas apariciones, que la mujer promedio trataba de imitar.

La máscara tal y como la conocemos hoy, con su envase tubular y aplicador incorporado, llegó al mercado en 1957 gracias a Helena Rubinstein.

Es interesante ver como en la antigüedad era utilizado para ocultar los ojos, mientras que hoy en día sólo buscamos resaltarlos!

Y es que un toque de rímel o máscara cambia hasta la más cansada de las miradas, y eleva hasta a la más tiesa de las pestañas.

Pero esto no es un hecho dejado al azar. En las culturas occidentales, la idolatría a la juventud es una prioridad social que lleva a admirar inconcientemente rasgos infantiles como mejillas suaves, narices respingadas y ojos grandes (neotenia). El uso de máscara ayuda para imitar esto último, ya que se aleja la pestaña del borde del ojo creando una ilusión de gama-como la de mayor tamaño, los ojos más abiertos. Ampliar los ojos es culturalmente equipararse con los jóvenes, y puede ser inconscientemente asociado con la inocencia. Inocencia y juventud pueden llevar a los instintos de protección, así como sentimientos de atracción…

Una vez más corroboramos que el maquillaje no es mera vanidad. Por el contrario tiene un poderoso background social, espiritual y sicológico, capaz de atribuirle valor y significados, antes inexplicados.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Besos que matan

por Kika Sánchez

Una semana más, me encuentro develando los ancestrales inicios del maquillaje. Y para esta semana tenemos el clásico, legendario y siempre indispensable labial o lipstick.

Figuras a nivel mundial como Marilyn, Clara Bow y Angelina Jolie, por mencionar sólo algunas, han logrado posicionarlo como un elemento tan simple como cautivador. Tan memorable como deseable. Y tan provocativo como aspiracional… ya que es por lejos la forma más barata de tener el nombre de un gran diseñador a la mano!


Se cree que las mujeres en la Antigua Mesopotamia fueron las creadoras del labial, obteniendo los pigmentos de piedras semipreciosas aplastadas usadas para decorar sus bocas.

Los egipcios tuvieron inicios más trágicos, ya que obtenían la coloración del focus algin, con un 0,01% de yodo además de otros químicos que provocaban serias enfermedades. Cleopatra, sin embargo, insistió y logró el tono perfecto gracias a escarabajos carmín triturados y una base de hormigas, decorando así sus labios con un rojo oscuro y profundo.

El efecto nacarado y brillante se logró sólo cuando incluyeron dentro de los ingredientes, el nácar de las escamas de los peces.

Pero cabe destacar que por muy asquerosa que fuera su composición, era un elemento muy valorado, pues ayudaba a diferenciar las clases sociales altas durante la época.

Durante la Edad de Oro Islámica el destacado cosmetólogo árabe-andalusí Abu al-Qasim al-Zahrawi (Abulcasis) creo los lápices labiales sólidos, que fueron perfumados y prensados en moldes especiales.

Posteriormente, en el Medioevo Europeo, el lápiz labial fue prohibido por la iglesia y fue pensado para ser utilizado como una "encarnación de Satanás"… Y no contentos con esto decidieron que los cosméticos debían ser "reservados" para las prostitutas…. Ahora entiendo las reacciones de mi abuelo frente a mis labios rubí logrados con un permanente….

Luego, durante el Renacimiento Británico, en el siglo 16, el lápiz labial cobró cierta popularidad gracias a la Reina Isabel I. Lo fabricaban con cera de abejas y pigmentos rojos de flores, y su uso estaba restringido a mujeres de clase alta y actores.

Un siglo más tarde el Parlamento decretó que un matrimonio podía ser disuelto si es que la mujer usaba este cosmético antes de la unión… Veo que la virginidad no era suficiente…

La situación sufrió una especie de retroceso cuando la Reina Victoria asumió el trono en 1837, desterrando por completo su uso y relegándolo una vez más a las prostitutas y no fue antes de 1921 que recobró su carácter fashion.

En Francia en tanto, Gerlain, comenzó a comercializar estas barras fabricadas con grasa de venado, cera de abejas y aceites, envueltas en papel de seda. Hasta ahora, la fabricación de los labiales era completamente doméstica.

Durante el siglo 19, al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, los labiales eran fabricados con el pigmento carmín obtenido de las chinitas nativas de México y Centroamérica. Debido a su textura, era aplicado con pincel. Debido su alto costo y a su carácter teatral, su uso cotidiano no era bien recibido. Sólo hasta que se mejoró la fórmula con aceites dando un tono más discreto, esta situación cambió.

Ya en 1915, el lápiz labial empezó a comercializarse en pequeños cilindros metálicos, donde se alzaba el producto mediante un mecanismo de palanca. El formato actual, sólo fue patentado e introducido al mercado casi 10 años después, por James Bruce Mason Jr.

En Nashville la aceptación total por parte del público femenino se dio gracias a su uso en las fotografías y con esto Elizabeth Arden inicia la venta del labial en sus salones.

Durante la segunda guerra mundial su packaging sufre otra modificación. Los tubos pasaron de ser metálicos a plásticos, sin embargo la escasez fue inminente debido a la falta de materias primas durante el conflicto.


Una vez masificado el uso de lápiz labial, y con masificado, me refiero a que era aceptado aplicarlo en público durante el almuerzo… jamás durante la cena! Y bueno, el color favorito era el rojo obscuro popularizado por Clara Bow gracias a su delineada forma.

A pesar de todo, su uso seguía en tela de juicio en la década de los ’30, donde era considerado como un signo de femineidad por las jóvenes, mientras los adultos lo consideraban un elemento de rebelión, constituyéndose como un verdadero conflicto para la juventud de la época.


Años más tarde las encuestas revelaban resultados que iban contra el uso de maquillaje entre las mujeres, por ser considerado poco natural por los hombres. No obstante, las jóvenes de la época se mantuvieron firmes hasta que su connotación provocativa y sexual las hizo desistir. Nadie quería ser vinculado a la prostitución por un poco de rojo en la cara!


En los ’50 las divas del cine: Marilyn Monroe y Liz Taylor, trajeron de regreso los labios rojos obscuros. Y a finales de esta década marcas como Gala y Max Factor introdujeron nuevos colores como el rosado pálido y coral entre otros.

En los ’60 los labios casi blancos y pálidos, con un suave brillo eran un hit, símbolo absoluto de femineidad, donde quienes no lo aplicaban podían ser tildadas de lesbianas o enfermas mentales. Paralelamente bandas de rock como The Ronettes popularizaban los labios negros, que posteriormente serían resucitados gracias al punk y tribus góticas en los 90's.

Ya en los ’70 la paleta de colores se había ampliado al máximo gracias a MAC, Biba y Revlon, quienes incluían en su portafolio tonos morados, verdes, azules y plateados.

Nunca hubiera pensado que el uso de “rouge” había sido tan controversial y por tanto tiempo. Probablemente porque desde el punto de vista antropológico las bocas rojas evocan a la labia que se pone más roja al ser estimulada, razón consciente o inconsciente para que las mujeres busquen esos colores, y los hombres los relacionen con provocación a nivel sexual.


Sea la razón que sea, creo que una boca bien pintada puede destronar al mejor par de ojos, dando carácter, color y un foco de atención incomparable. El toque perfecto para rematar el look, por pálido que sea el brillo siempre aporta.

Según Coco Chanel, una mujer una que quiere ser besada usa Chanel N*5, yo creo que usa labial!

miércoles, 27 de abril de 2011

Sigo Asombrada!

Por Kika Sánchez

Tal como comenté en mi columna anterior, seguiré indagando sobre los inicios de los principales elementos de maquillajes que tengo en mi poder. Y esta semana llegó el turno de las sombras.

Todas sabemos que es un polvo compacto o crema de color que se aplica sobre el párpado, desde la línea de las pestañas hasta las cejas, para dar profundidad o volumen al ojo y así darle mayor atractivo.

Los colores de las sombras son casi infinitos, opacos o metalizados, con degradados y texturas. Capaces de dar a los ojos un protagonismo único… siempre y cuando la sombra sea bien aplicada. Por favor.

Entro a las tiendas y alucino cada vez que veo esas extensas paletas con los distintos circulitos que me invitan a comprarlos.

Cada vez que puedo, compro una y cada vez que compro una quiero otra más. Sé que son adictivas y sé también que tengo que parar.

Pero lo que yo no sabía era que:

- Los egipcios maquillan sus ojos desde hace ya 10 mil años antes de Cristo, aplicando Khol (mezcla de antimonio molido, almendras tostadas, plomo, cobre oxidado, ocres y cenizas) con un pequeño palito, dibujando una línea en el parpado inferior y superior desde el comienzo del ojo hasta los lados de la cara. Además de reducir el resplandor del sol, se creía que delineador kohl podría restaurar la vista aguda y reducir la infección en los ojos, además de resaltarlos. Un detalle interesante, es que el uso del maquillaje no se restringía sólo a mujeres.

- En Grecia, en tanto, aceites esenciales, perfumes, polvos, sombras de ojos, brillos para la piel, pinturas, ungüentos de belleza, y tintes para el pelo eran de uso universal durante los siglos séptimo y octavo antes de Cristo. Corinto, Rodas y Oriente comerciantes griegos dominaban los mercados en frascos de perfume y envases de productos cosméticos. Este fue un importante rubro para la economía griega. Dentro de los colores preferidos estaban los verdes y azules obtenidos a partir de piedras como lapislázuli y malaquita.

- Los romanos copiaron la técnica para maquillar sus ojos de los egipcios, tanto hombres como mujeres. Sin embargo, esta práctica sufrió una bastardización, ya que los romanos utilizaban el maquillaje para fines sexuales y hedonistas, dejando de lado su carácter medicinal y sagrado, para recuperarlo sólo hasta la llegada de las plagas. Y al igual que para los griegos, el uso de maquillaje era un lujo propio de las clases sociales altas, y fueron producidos en colores diferentes con hierbas, minerales triturados y piedras, así como flores secas y tintes cristalizado de plantas y fuentes animales.

- En India, el uso del Khol es bastante amplio. Comenzó a usarse como sombra de ojos propiamente tal, en la Edad de Bronce. Se aplicaba en niños y adultos para evitar males de ojos y la intensa radiación solar, además de fines bactericidas, al igual que en Marruecos, Norte de África e Iraq.

- Según un médico llamado Abulcasis que vivió durante el siglo X en la Península Ibérica, la sombra de ojos se utilizaban para mejorar y embellecer a una persona y también prevenir enfermedades como la conjuntivitis.

- Las japonesas, en cambio, las utilizaban para adornar sus ojos con harina de arroz, excrementos de aves y pétalos de flores molidos desde el siglo XI. Para aplicarlo utilizaban cepillos de cera.





Jamás hubiera dicho que el uso de las sombras de ojos existiera desde la antigüedad… menos que podía espantar a los demonios o librar a la gente de la conjuntivitis. O que fuera un cosmético tan funcional para la época.

Pero lejos lo más interesante es que de alguna forma, en pleno siglo XXI, el maquillaje ha decidido volver a sus inicios con el uso de materias primas esenciales y minerales. Recobrando así atributos por años olvidados…

Por suerte siempre estará mecano para recordarlo…

Sombra aquí (sombra aquí) sombra allá
maquíllate maquíllate (sombra allá)
un espejo (sombra allá) de cristal
y mírate (sombra allá) mírate.

miércoles, 13 de abril de 2011

De manos, pinturas y otros afanes

Por Kika Sánchez

Necesitaba un break urgente. Abandonar la pantalla del computador por un lapso no menor de 60 minutos, despixelizar (o como se diga) la mirada y de pasada cambiar la postura, ojalá por una más horizontal.

Y que mejor que un nail spa para enchular a mis mordisqueadas uñas, además de ventilar el cerebro por un rato.

Apenas me recosté y sentí las primeras limadas mi cabeza comenzó a divagar entre las más variadas interrogantes: ¿Cómo lo habrán hecho las mujeres en la antigüedad para mantener sus pies y manos? ¿Se habrá usado esto de tener las uñas de colores? De ser así, habrá tenido algún significado en particular?... Por cada dedo terminado aparecían 10 preguntas… al final no sabía si quería que el trámite terminara luego para detener el brainstorming o bien, para resolver todas estas dudas que poco a poco comenzaron a tomar carácter de urgencia…

Hacía tiempo que no tenía tantas ganas de sumergirme en Google para descifrar un enigma!

Nefertiti

Apenas llegué a la oficina empecé a buscar información respecto al esmalte de uña y su historia, y no fue poco lo que encontré.

Se piensa que la pintura de uñas es una de las técnicas cosméticas más ancestrales. En la Antigüedad, en el Imperio egipcio, el color de las uñas era símbolo de status social, siendo los colores rojos los superiores usados por personajes tales como Nefertiti o Cleopatra, siendo sus favoritos el rubí y el rojo carmesí respectivamente.

Más en Oriente, entre las dinastías Chinas, las uñas coloreadas eran un must, y los colores dependían del gusto de los gobernantes de turno. Preparaban mezclas con ingredientes naturales para teñir las uñas en tonos que iban del rosado al rojo. Con la dinastía Chou (600 d.C.), la realeza incorporó el oro y la plata para destacar las uñas. Sin embargo manuscritos de la dinastía Ming en el siglo 15, señalaban que el color elegido por las familias reales precedentes eran el rojo y el negro.

En India, en cambio, la cultura Mendhi utilizaba hena para teñir y dibujar complejas figuras en uñas, dedos y manos, según retratos del siglo 17 y 18.

Al otro lado del planeta, en el Imperio Inca, la tendencia era bastante diferente, pero no por eso menos interesante, ya que decoraban sus dedos con figuras de águilas.

La practica de colorear las uñas ya se había hecho popular entre las mujeres del siglo 19. Donde los elementos usados eran aceites rojos perfumados y luego pulidas con paños de gamuza.

En libros de cocina tanto americanos como británicos, aparecían instructivos para la elaboración de pinturas de uñas.

A finales del siglo 19 y principios del 20, el look deseado eran uñas brillantes. Esto era logrado después de masajear con polvos de color y crema las uñas, para después pulirlas (incluso con pasta) y darles el acabado final.

Lo que más me llama la atención es que la evolución de estas complejas técnicas hasta el simple barniz como lo conocemos hoy, surgió en 1920 teniendo la pintura de auto como fuente de inspiración…

Los hermanos Revson junto con el maquillador francés Michelle Renard, pensaban que la tecnología y técnica para la pintura de autos podía ser aplicada en la elaboración de barnices de uña. Ellos buscaban eliminar el concepto de teñido para introducir un pintado sobre la uña y en base a esta revolucionaria idea se las arreglaron para crear un barniz moderno hecho de la misma nitrocelulosa disuelta en el disolvente que se ha utilizado en los coches… pero oviamente que no con la misma fuerza!

Esta idea fue rápidamente introducida en el mercado y la marca se convirtió en lo que hoy conocemos como Revlon.

Y una vez más Hollywood hizo de las suyas, catapultando el producto gracias a la llegada de las películas a color. De esta forma la audiencia podía ver a sus actrices usando exóticos rojos y malvas de Revlon.

Sus bajos costos ayudaron a la masificación, y la posibilidad de contar con labiales que hicieran juego que incrementaron aún más su glamour.

El resto de las casas de cosméticos no tardaron en seguir los pasos de Revlon y hoy podemos decir que es uno de los productos más versátiles y democráticos del mundo de la cosmética.

Puede que no podamos darnos siempre el gusto de una manicure profesional, pero siempre tendremos la alcanzable opción de comprar un barniz en la farmacia o supermercado más cercano.

Esto además de darme una respuesta bastante diferente a aquello que yo podía pensar acerca del origen del esmalte de uñas, despertó mi curiosidad por el origen de los diferentes elementos de mi kit de maquillaje. Este es el punto de partida de muchos coloridos misterios por resolver.

jueves, 17 de marzo de 2011

Es más que un simple aviso

Por Kika Sánchez

Desde el año pasado que trabajo como productora de modas para una de las revistas femeninas más importantes del país. Cuyo crecimiento ha sido tan relevante como su impacto actual.

Cambiaron la línea editorial, sumado a un diseño vanguardista, y temáticas de contingencia e interés general. Y lo mejor de todo, un aumento de las páginas de moda cercano al 50%.

Me quiero centrar en esto último, ya que me di cuenta mientras preparábamos el especial de otoño, que en nuestro amateur mercado local, se sigue dando una suerte de cooperativa provinciana entre avisadores y contenidos.

Si bien es cierto que la revista se financia gracias a la publicidad vendida, creo que la revista en sí misma no debería venderse por la publicidad obtenida… se entiende?

Mejor lo explico con hechos concretos.

La semana pasada tenía que dejar listas tres producciones de tendencias, cuyo tema y target fueron discutidos durante la reunión de pauta previa. Lo bueno: todos los temas eran de mi interés. Lo malo: el rayado de cancha había sido tal que me vi coartada al 90%, ya que al ser el especial de temporada, “los clientes” debían aparecer.

Por clientes me refiero a todas aquellas marcas que dependen de la publicidad comprada en los medios para poder entrar en forma parcial en el imaginario colectivo, ya que su oferta hasta ahora, no ha sido capaz de seducir al público objetivo. No quiero decir que todas las marcas que publican en la prensa escrita sean regulares, pero si un alto porcentaje.

Qué quiere decir esto?

Que si yo tengo una marca de ropa, zapatos, accesorios, etc. Cuya penetración en el mercado y por ende aceptación, no ha sido la esperada, tengo que comprar avisos en una revista que se considere referente, para ver si así la masa me cotiza.

Esta situación me parece bastante grave ya que crea un círculo vicioso del cual es prácticamente imposible despegarse, para así seguir contando con su auspicioso apoyo, muchas veces yendo en desmedro del resultado final.

Estando en el estudio empezó esta discusión con mi editor, ya que me había exigido clientes y cumplí. Pero no al 100% porque no iba a quemar mi nombre poniendo cosas que además de no ser de mí agrado, no estaban aportando.

-Y esto de donde es? , preguntaba él
- De tal tienda, respondía yo
- Y cuántas páginas compraron ellos este año?
- Ninguna. No lo necesitan.

Con esa última respuesta me di cuenta de lo grave de la situación, ya que importantes marcas prescinden del advertising descansando en el criterio y gusto de las productoras, pues saben que tendrán éxito de todos modos figurando cada semana. En cambio “los patitos feos” están obligados a invertir.

Inmediatamente pensé en Vogue, Harper´s Bazaar, Elle, Marie Claire, etc. Donde más de la mitad de las páginas corresponden a publicidad de grandes marcas, y cuando digo grandes me refiero a las ligas mayores: Louis Vuitton, Chanel, Lanvin, Calvin Klein, Michael Kors, Dior y Dolce & Gabbana por mencionar sólo algunos.

Donde cada uno de ellos se la juega por dos campañas anuales por lo menos, capaces de influenciar al mercado y las tendencias estilísticas, sin mencionar las ventas.

Todas además de nutrir revistas nutren la marca, creando un imaginario completo, transmitiendo valores y mejorando así la experiencia de marca y por ende, la percepción por parte de la audiencia.

Al lanzar una campaña, lejos de pensar en que revista publicaremos para convencer a la gente que valemos la pena, se está pensando: Cómo puedo ofrecer mi producto de manera novedosa para seguir captando la atención de mi target y seguir construyendo marca.

Es llevar una foto o imagen un poco más allá, proponiendo un estilo de vida, una forma de ser. Se genera un proceso de feedback mucho más profundo que el que se piensa y una propuesta que va más allá del producto en sí mismo.


Cuando veo las campañas de Louis Vuitton con Sean Connery o Bono, además de ver a Annie Leibovitz en todo su esplendor, veo viajes, vacaciones, una atmósfera que te invita a avanzar un poco más, a querer transportarte en esa travesía que se está narrando frente a tus ojos. Capaz de cambiar la percepción de la marca en 180 grados y generar empatía aunque esté fuera de tu alcance.

Lo mismo me pasa con Hermés. Con esas imágenes de parajes extremos, donde los foulards dejan el cuello para fundirse en contextos mágicos, como si fueran las Crónicas de Narnia. Y si a esto le sumamos un portafolio de perfumes fascinante, que más allá de ser dulces o frutales, son exóticos; capaces de transportarnos en un respiro. Ya van 2 formatos: producto y publicidad que buscan entregar el mismo mensaje con herramientas acordes a su formato.


No creo que sea necesario contar con un presupuesto exorbitante para entregar esta coherencia y experiencia de marca. Creo que es importante tener una línea definida, con un producto acorde a un público cada vez más informado y exigente.

En síntesis: como marca para tener éxito, no se puede depender de que los medios nos den un empujoncito extra para ofrecer de una forma más decorosa, lo que no se ha podido en el punto de venta (recordemos que el papel aguanta TODO).

Y por el contrario, si se es exitosa, no se puede prescindir de los “periféricos” y descansar en las buenas ventas presentes. Ya que si bien el público me está eligiendo hoy por mi producto, puede que mañana no. Puesto que son muchos más los que salen en busca de una experiencia ojalá diferenciadora que los haga “ser” (una tribu urbana, valores, un estilo) a través de un producto determinado.

Hoy se da el visto luego existo, donde aquello que consumimos entrega información relevante sobre nosotros mismos y el mundo que nos rodea, por sobre los simples adjetivos de antaño.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Running in Heels

Por Kika Sánchez

Alexander McQueen

Quizás porque no me bajo de ellos, o porque me parecen un elemento fundamental, básico e indispensable en la moda contemporánea, que me interesó investigar sobre lo tacos y sus comienzos.

Los tacos o tacones, son zapatos que se caracterizan por elevar el talón, otorgando mayor altura, estilizando las piernas y mejorando hasta el look más básico.

Me acordaba que alguna vez, en la década de los ’90, viendo Sábado Gigante, Don Francisco realizó la pregunta acerca de su origen en uno de los concursos. Por supuesto el concursante no se llevó el premio por su errada respuesta. Y su tristeza fue igual a mi impresión cuando me enteré que su origen tuvo lugar en Francia durante el siglo XV… y eran utilizados por hombres (¿?).

Inmediatamente pensé en drag queens, actores, gays renacentistas, etc… Sin embargo la funcionalidad de estos zapatos era diametralmente distinta a la actual: los equitadores los usaban para enganchar bien los pies en los estribos y montar en forma segura. Incluso en algunos dibujos de Leonardo Da Vinci, los tacos estaban relacionados con el manejo equino. Función que fue posteriormente traspasada a los cowboys americanos a través de sus botas vaqueras.

Los zapatos altos no se hicieron populares entre el público femenino, sino hasta el matrimonio de Felipe II de Francia con Catalina de Médici, gracias a que ella decidió lucirlos en el evento. Durante el siglo XVII, Madame Pompadour los uso al punto de convertirlos en el estilo que lleva su nombre “tacones Pompadour”. Nada que envidiarle a Letizia Ortiz con sus elevados “Letizios” que la hacen ganas hasta 15 centímetros gracias a su plataforma delantera.

Con el paso del tiempo se puede observar que diseñadores y artesanos han reflejado cultura, política, moda y funcionalidad a través de sandalias, botas, stilettos, y plataformas. Pero sólo algunos han sido realmente capaces de reinventarlos verdaderamente.

"Hay adaptaciones, pero la innovación real para cambiar el mundo es mucho menos común que lo que se quiere creer", afirmó Elizabeth Semmelhack, curadora jefe del Museo del Zapato Bata en Toronto.

El zapato taco aguja, no se masificó en occidente antes de la década de 1950. Los tacos anchos, en cambio, lo hicieron tiempo después, entre el siglo 17 y 18.

Shemmelhack advierte que el taco alto logró su fama en Europa, a pesar de que en el Medio Oriente era usado desde mucho antes de que los europeos manifestaran interés en él.

La altura tiene una larga historia jugando con los extremos, como los chapines casi 20 pulgadas de alto en el durante el s XVI en Venecia. Donde a mayor altura, mayor status económico, puesto que mayor era la tela requerida para confeccionar el vestido, y éstas eran bastante caras.

Hoy en día, en cambio, los tacos tienen connotaciones totalmente diferentes. Probablemente porque son un elemento democratizado que no discrimina estilos, clases ni fronteras geográficas.

Christian Louboutin

En el mundo laboral, por ejemplo, hay una suerte de mito respecto los tacos altos y su relación con el poder. Un par de stilettos generan una suerte de seguridad y autoridad implícita, además de ser un fetiche indiscutido en el mundo masculino, dado su estrecho vínculo con el arte de la seducción. No hay decisión que un par de tacos no logren influenciar!

Y como siempre he dicho, la moda actual está llena de referencias pasadas y esta no es la excepción.


Luis XIV lució tacones para disimular su corta estatura, revolucionando así la moda del calzado. De hecho, actualmente siguen dando que hablar los zapatos del Rey Sol. Christian Louboutin, una figura de mención obligada en lo que diseños de zapatos se refiere, confiesa: “La estatua de Luis XIV lleva unos de mis zapatos preferidos: una especie de sandalia retrabajada”. Y, aún hoy, la mujer del siglo XXI continúa cayendo rendida ante el encanto del tacón conocido como Luis XIV.

Semmelhack da crédito a pensadores contemporáneos como Salvatore Ferragamo por sus cuñas de corcho en tiempos de guerra y Alexander McQueen por sus colas de langosta de 10 pulgadas, diseñadores que han sido capaces de replantear la funcionalidad, comodidad y el estilo a su entero favor. Convirtiendo sus obras en referentes capaz de influenciar a sus pares a pesar de los años.

No deja de llamarme la atención como la funcionalidad del zapato ha ido mutando a lo largo de la historia: de caballos, problemas de ego, sirvientes asiáticos, transgresión hasta elegancia, glamour y estampa.

En Chile los tacos son sinónimo de “ocasión”, “evento”, etc. Mientras que capitales más desarrolladas, sólo son parte de la cotidianeidad, del atuendo diario. En África en cambio, podrían ser algo absurdo y absolutamente fuera de lugar… y en lugares tan extremos como los Polos, sólo una utopía en medio de un paisaje gélido y blanco.

Sean lo que sean no dejan de fascinarme y concuerdo plenamente con los Broncos…

Con zapatos de tacón
las nenas se ven mejor
y caminan con estilo.

Con zapatos de tacón
nos provocan nos incitan
nos arrancan mil suspiros.


jueves, 17 de febrero de 2011

EL AMOR ESTÁ DE MODA

Por Kika Sánchez

Será amor, sabes tú
lo que siento será amor
será amor lo que me lleva hacia ti

mágicos momentos
flotando en un mar azul.


Versace

No sé si fuel el pasado 14 de febrero y todo lo que San Valentín conlleva. O bien, el verano y esto de andar más ligera de ropa…
Quizás sólo el hecho de que en esta época nos cambia el biorritmo y estamos con mejor actitud lo que me hace reflexionar sobre este bello concepto definido de tantas y tan variadas formas.

Yo lo definiría como una tendencia anacrónica, fuente de inspiración constante y recurso universal que ha sabido traspasar culturas, fronteras, géneros, soportes y estilos, a través de colecciones, estampados, marcas, perfumes, e incluso bicicletas.

Nadando en el ciber espacio me encontré con creativas formas de expresión.

Mi favorita fue la bicicleta “Spread Your Love” (esparce tu amor) cuya particularidad está en las ruedas: éstas tienen relieve y las figuras que la componen son nada más y nada menos que corazones. Que mejor forma de dejar la huella de tu amor y dejar claro que el amor te acompaña a donde quiera que vayas!

Quien mejor que Agatha Ruiz de la Prada para apoderarse de tan linda forma y convertirla en el hilo conductor de toda su obra. Siluetas irregulares y coloridas han quedado plasmadas en perfumes y estampados, permitiéndole así inaugurar en el 2009 una muestra en el Museo De La Piscine (un santuario de la industria textil francesa) llamada “Un Jardín de Corazones” donde dispuso 100 vestidos “desordenadamente” permitiendo a los asistentes dar un paseo en torno a esta explosión cromática que más que una exposición se convirtió en una experiencia sensorial que rara vez concede la disciplina de los museos, y que reconcilia el arte con una dimensión entusiasta del gusto.

Corazón de Sandía dejó de ser una canción hip hop para convertirse en realidad. En Japón se convirtieron en el “must” de los regalos del día de los enamorados! Para lograrlo, plantaron semillas en recipientes con forma de corazón, haciendo así que el amor “tome consistencia” en un plazo no menor a tres años; y a un precio aproximado de 160 dólares. Si eso cuesta y tarda el amor, pues yo quiero un poco!

Marc Jacobs

Más que “Head Over Heels” yo diría que estamos “Heart Over Heels”. Para lucir el amor de pies a cabeza encontré variados exponentes. Partamos por zapatos y estas originales formas de pedirle al amor altura de miras. Marc Jacobs, Alexander McQueen y Vivienne Westwood, son solo algunos ejemplos de quienes se aventuraron a jugar con corazones y pies, texturas y formas, haciendo de cada paso un latido.

Y si prefieres tomar el amor en tus propias manos estos diseños de carteras son perfectos. Cuero, cristales y telas que dan forma al romanticismo.

Y bueno, siempre hay quienes afirman que el amor se conquista con la comida y no puedo estar más de acuerdo. Esto no quiere decir que los hombres tengan conectado el corazón con el estómago. Por el contrario, lo que sucede es que la comida suele producir placer y el cerebro asocia las sensaciones placenteras con la persona que se las brinda.

Así es que si vas a cocinarle algo especial, no dejes de lado la forma y aprovecha estas ideas para el plato de fondo!

Tengo la corazonada de que el amor está y siempre estará de moda, en todos sus formatos y colores, permitiéndonos vivirlo, vestirlo, olerlo y por supuesto, comerlo.

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